El comprendimiento de nuestro alrededor
Khaos 2881

 

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La otra Mirada

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Otra Mirada

Introducción

    El comprendimiento de nuestro alrededor, entrega una realidad latente, pero que muchas veces es encubierta por conveniencia.
    Es un realidad que se debe vivir caminando por las calles, dándose cuenta de que las cosas muchas veces no son como las contaban en las noticias de la televisión, o para darse cuenta que los artículos de los diarios tienen una segunda lectura.
La primera reacción a un acontecimiento no siempre es el mejor, por lo que los distintos puntos de vistas que puedes recabar por ti mismo, entregará una realidad un poco más cercana a la verdad.

 

Juventud

Sábado, 22 de Julio de 2006

El derecho a ser joven no es algo que haya existido siempre. Cuando nuestros abuelos tenían edad suficiente para trabajar, se convertían inmediatamente en adultos y dejaban de ser niños. La idea de la juventud no existía, las mujeres se hacían tal cuando llegaba un hombre, un tanto mayor, a desposarlas, sin importar el consentimiento de éstas ya que el matrimonio era más bien un paso obligado en los sacramentos, además de ser un negocio para las familias.

 Las personas en esos días tenían otro tipo de preocupaciones, y estas eran dictadas por sus estratos sociales, clase alta y baja.

 Los más ricos trataban de hacer más fortuna, y si no la tenían trataban de aparentarla. En cambio la clase baja, la clase obrera, se preocupaba de su subsistencia, de la comida que debían conseguir para el día. En ninguno de los casos existía espacio para la juventud.

 Una de las principales características de las sociedades antiguas, es que las cualidades de un adulto, a diferencia de los niños, estaba radicada en su capacidad de autoabastecimiento, el que es capaz de mantenerse a sí mismo es el que puede trabajar, de esta manera se relega a los niños a los mantenidos.

 ¿Qué ha cambiado desde entonces?. Más que nada la posibilidad de educarse creó esta nueva etapa en la vida. Los niños comenzaron a adquirir conocimientos de adultos pero siendo mantenidos por sus padres. Se dieron cuenta de que podían hacer más que  mantener los cánones de la sociedad que en los que se dictaban el que hacer y que pensar. Se iniciaron marchas de protestas por las cosas que estaban realizando los adultos, y que consideraban que estaban equivocadas. No fue fácil, pero dieron un gran salto a la madurez social. Madurez, palabra que no era utilizada sino para las verduras o las frutas. Ya no es necesario ser un adulto, es hora de ser maduro.

Editor.

 

En busca de un héroe

Lunes, 31 de Julio de 2006

  Nuestro país, así como cualquier país, se puede estudiar desde el punto de vista de la organización. De esta manera podemos modelar las situaciones que ocurren dentro y fuera de Chile. Se pueden estudiar las conductas de las personas dentro de sociedad y las reacciones que se perciben desde las cúpulas.

 Las organizaciones cuentan con dos características bases, la cultura y el clima organizacional. Dentro de la cultura encontramos características fundamentales para el buen funcionamiento de la organización (país), las cuales son simples de ver dentro de la sociedad pero que no se toman en real consideración.

 La cultura de las organizaciones vienen directamente relacionadas con los valores y quienes los profesan o ejemplifican. Estos son los héroes de las organizaciones, los que caracterizan las conductas deseadas por la organización.

 Dentro del país, mirado como una organización, existe la misma característica. Requerimos de personas ejemplares para seguir sus pasos. Estos son lo héroes que cada persona requiere para motivarse y permitirse continuar con las exigencias de la sociedad.

 Los héroes chilenos son recordados como exitosos o valientes personas que arriesgaban todo por el bien de toda la sociedad. Es el caso de gran parte de los revolucionarios durante la colonia, los soldados durante la guerra del pacífico, los extraordinarios actores políticos durante las distintas épocas de nuestra república y por últimos los grandes futbolistas que generaban esperanzas en miles de chilenos. Personas que eran modelos a seguir, llenos de los valores y cualidades deseadas por todos y cada una de las personas de la sociedad.

 Hoy en día carecemos de estos héroes, los valientes soldados son recordados como crueles y malvadas personas que juran un rol dentro de la vida política en los `70 y `80, que sacudieron el piso de la sociedad con muerte y un orden poco ejemplar. Los políticos son personas que dejaron de servir a la sociedad por servirse a sí mismos y a las personas que apoyaron sus intereses. Los deportistas han dejado un mal sabor que poco a poco ha desilusionado a un país ansioso de triunfo, han caído en el banalismo de la televisión  y los largas juergas dignas de emperadores romanos.

 No tenemos un factor común que nos indique los que se debe ser, y contemplamos el mundo de una forma poco afable, que no despierta ningún sentido de esperanza ni meta común. No tenemos un héroe.

Editor.